jueves, 2 de abril de 2009

verrugas genitales







Verrugas genitales






Las verrugas genitales (Condylomata acuminata) son lesiones localizadas en o alrededor de la vagina, el pene o el recto, causadas por papilomavirus transmitidos sexualmente.
Dichas verrugas son frecuentes y causan preocupación porque tienen un aspecto repulsivo; pueden sobreinfectarse con bacterias y quizás indiquen que el sistema inmunológico no funciona bien. En las mujeres, los papilomavirus tipos 16 y 18, que afectan al cérvix pero no forman verrugas en los genitales externos, pueden causar cáncer cervical. Éste y otros tipos de papilomavirus pueden generar displasia intraepitelial cervical (indicado por un resultado anormal en un frotis de Papanicolau) o cáncer de vagina, vulva, ano, pene, boca, garganta o esófago.






Síntomas y diagnóstico






Estas lesiones suelen formarse en las superficies húmedas y cálidas del cuerpo. En los hombres, las zonas más frecuentes son la cabeza y el cuerpo del pene y debajo del prepucio (si el pene no ha sido circuncidado). En las mujeres, se producen en la vulva, la pared vaginal, el cérvix y la piel que rodea el área vaginal. Las verrugas genitales pueden aparecer en la zona que rodea el ano y en el recto, especialmente en los varones homosexuales y en las mujeres que practican sexo anal.
Las verrugas generalmente aparecen de 1 a 6 meses después de la infección y comienzan como diminutas protuberancias blandas, húmedas de color rosado o rojo. Crecen rápidamente y pueden desarrollar pedúnculos. En la misma zona suelen aparecer numerosas verrugas y sus superficies ásperas les confieren la apariencia de una pequeña coliflor. Pueden crecer rápidamente en las mujeres embarazadas, en los inmuno-deprimidos (por ejemplo, porque están enfermos de SIDA o porque realizan un tratamiento con fármacos inmunosupresores) y en los que presentan inflamación en la piel.
Condilomas acuminados
Estas lesiones genitales suelen ser diagnosticadas por su apariencia. Sin embargo, pueden ser confundidas con las úlceras que aparecen en el segundo estadio de la sífilis. Las verrugas de aspecto extraño o persistentes pueden ser extraídas quirúrgicamente y analizadas al microscopio para tener la certeza de que no son cancerosas. Las mujeres que tienen verrugas en el cérvix deberían realizarse frotis de Papanicolau regularmente.






Tratamiento






Ningún tratamiento es completamente satisfactorio. Las verrugas genitales se pueden eliminar con láser, crioterapia (congelamiento) o cirugía utilizando anestesia local. Los tratamientos con sustancias químicas, como resina podófila o toxina purificada o ácido tricloroacético, se aplican directamente sobre las verrugas. Sin embargo, este sistema supone realizar varias aplicaciones durante semanas o meses, suele quemar la piel circundante y falla con bastante frecuencia.
Las verrugas en la uretra se tratan con fármacos anticancerosos, como tiotepa o fluorouracilo. Alternativamente, éstas pueden ser eliminadas de la uretra mediante una cirugía endoscópica (un procedimiento en el cual se utiliza un tubo de visualización flexible con accesorios quirúrgicos). En la actualidad se está estudiando aplicar inyecciones de alfa-interferón directamente en la verruga como un posible tratamiento, pero aún se desconoce su utilidad.
Las verrugas genitales recurren con frecuencia y necesitan nuevo tratamiento. En los hombres, la circuncisión ayudará a evitar las recurrencias. Todas las parejas sexuales deben ser examinadas y tratadas, si fuese necesario.


















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